Perforación precisa del terreno
Ejecutamos sondeos de reconocimiento estratigráfico con equipos rotativos que recuperan testigos continuos. Esto permite identificar fallas, zonas de debilidad y el comportamiento real del macizo rocoso antes de cualquier intervención.
Datos fiables para decisiones de ingeniería
Inyección controlada a alta presión
Aplicamos lechada de cemento con aditivos específicos, regulando la presión en cada punto de inyección. El resultado es un sellado efectivo de fisuras y una reducción medible de la permeabilidad del terreno.
Estabilidad verificable en bóvedas y túneles
Refuerzo sin interrumpir operaciones
Planificamos los trabajos de perforación e inyección para que convivan con la actividad del túnel o la mina. No detenemos la producción ni el tránsito durante la consolidación.
Menos tiempos muertos en obra
Monitoreo continuo con extensómetros
Instalamos sensores que registran desplazamientos y presiones en tiempo real. Esto permite ajustar los parámetros de inyección sobre la marcha y documentar la mejora estructural.
Control de calidad durante todo el proceso
Experiencia en condiciones extremas
Hemos trabajado en alta montaña, a más de 4.000 metros de altitud, y en minas subterráneas con presión de agua elevada. Sabemos cómo adaptar los equipos y la lechada a cada entorno.
Soluciones que funcionan donde otros no llegan